martes, 13 de septiembre de 2016

Convocatoria FSE 2016-17: MIR, EIR, PIR, BIR...

En el BOE de hoy, 13 de septiembre de 2016 se ha publicado la Orden SSI/1461/2016, de 6 de septiembre, por la que se aprueba la oferta de plazas y la convocatoria de pruebas selectivas 2016 para el acceso en el año 2017, a plazas de formación sanitaria especializada para Médicos, Farmacéuticos, Enfermeros y otros graduados/licenciados universitarios del ámbito de la Psicología, la Química, la Biología y la Física. Si quieres descargarte la convocatoria completa en PDF, pulsa en este enlace.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha publicado oferta de 7.772 plazas de Formación Sanitaria Especializada, así como la convocatoria de la prueba selectiva 2016-2017.

Los contenidos más relevantes son:

Fecha de examen: 28 de enero de 2017

Plazas ofertadas para esta convocatoria:
  • Médicos (MIR): 6.328 plazas.
  • Enfermería (EIR): 994 plazas.
  • Farmacéuticos (FIR): 239 plazas.
  • Psicólogos (PIR): 128 plazas.
  • Biólogos (BIR): 34 plazas.
  • Radiofísicos (RFIR): 30 plazas.
  • Químicos (QUIR): 19 plazas.

Calendario de las pruebas selectivas

Plazo de presentación de instancias
Del 19 al 28 de septiembre de 2016, ambos inclusive
Exhibición Relaciones Provisionales de Admitidos
A partir del 11 de noviembre de 2016
Exhibición Relaciones Definitivas de Admitidos
A partir del 29 de diciembre de 2016
Fecha del examen
Sábado 28 de enero de 2017
Exhibición de Plantillas de Respuesta Correctas
A partir del 6 de febrero de 2017
Plazo reclamaciones a las Plantillas de Respuestas correctas
7, 8 y 9 de febrero de 2017
Reunión de las Comisiones Calificadoras
21 de febrero de 2017
Exhibición de las Relaciones Provisionales de Resultados
A partir del 28 de febrero de 2017
Exhibición de las Relaciones Definitivas de Resultados
A partir del 24 de marzo de 2017
Actos de Asignación de Plazas
A partir del 10 de abril de 2017
Plazo de Incorporación
22 al 26 de mayo de 2017

Si quieres ver la nota de prensa completa del MSSI, pincha en este enlace.

Si quieres ver más información en la página de FSE del MSSI (documentación, requisitos, localidades de examen, etc.), visita esta página de información general.

Además, si quieres aprovechar mejor tu tiempo y prepararte el examen en cualquier rato libre, repasando preguntas y respuestas, viendo imágenes, etc., en nuestro blog tienes reseñas sobre algunas apps gratuitas (tanto para Android como para iOS) para prepararte el MIR, EIR, BIR, PIR, etc., utilizando tu tablet o smartphone

Si te vas a presentar al examen de FSE 2016-2017 en cualquiera de sus modalidades, te aconsejamos que empieces cuanto antes y te deseamos mucha suerte.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Vuelta al cole y estrés: lo normal

Durante las últimas semanas estamos leyendo montones de artículos en prensa y entradas en blogs hablando sobre cómo preparar a los pequeños y no tan pequeños para la vuelta al cole: consejos para evitar el estrés de los niños, hacerlos protagonistas para que se involucren, participen y lo superen con más facilidad... Toda clase de opiniones y puntos de vista sobre tan "estresante" acontecimiento anual para los chavales.

Para algunos menores, la vuelta al cole puede ser problemática, especialmente en el caso de quienes hayan sufrido acoso escolar (el llamado bullying), niños muy introvertidos o con determinados problemas de carácter, que pueden necesitar una ayuda específica y un seguimiento más constante. También se complica un poco la situación en el caso de cambio de colegio, por lo que tendremos que estar atentos durante las primeras semanas o meses para asegurarnos de que la integración de nuestro hijo o hija es la adecuada y prevenir el fracaso escolar. Pero en la mayoría de los casos, y para la mayoría de escolares, es un proceso completamente normal: cientos de miles de alumnos vuelven a las aulas un poco nerviosos. En el caso de los adultos, hablábamos en nuestra entrada ¿Otra vez el "síndrome postvacacional"?  de que en general a todo el mundo le fastidia, al menos un poco, terminar las vacaciones y volver al trabajo y la rutina, pero muchas veces es sólo eso, un fastidio pasajero. Creemos que en los niños pasa más o menos lo mismo: de dos meses de libertad, juegos, algún viaje y horarios bastante flexibles, tienen que pasar a las obligaciones, deberes, estudios, horarios mucho más rígidos y responsabilidades. Y eso fastidia, pero nada más. Repetimos: no incluimos aquí los casos más difíciles, sino lo habitual en miles y miles de escolares.

Además, los niños tienen la ventaja de que les atrae volver a encontrarse con sus amigos, tener en muchos casos material escolar nuevo, recuperar el recreo..., situaciones que con frecuencia compensan la incertidumbre y la parte más negativa de esa vuelta al cole. Así que, insistimos, el proceso se completará en pocos días o semanas con total normalidad en la mayoría de los casos. Todos, desde pequeños, nos enfrentamos a diferentes situaciones de estrés y superar la vuelta al cole con naturalidad supondrá para los pequeños el refuerzo de sus propias capacidades.

Imagen de Freepik
Reconocemos que el asunto es más difícil para los alumnos de educación infantil, especialmente los de 3 años, a quienes un entorno desconocido y una situación totalmente nueva les produce frecuentes llantos e incluso rabietas. Una buena medida para ellos es que la despedida de los padres, abuelos, o la persona que los acompañe, sea lo más breve posible. Mejor dejarlos en la puerta del colegio que en la de la clase, nunca entrar con él en el aula (si los profesores no lo piden) y, si llora, no esperar a que se le pase, pueden ayudar a que el mal rato sea más corto. Las despedidas interminables con el niño o niña en brazos llorando y quejándose, más que ayudar, alargan innecesariamente este momento de angustia, por más que intentemos consolarlos y darles argumentos sobre lo bien que se lo van a pasar y lo mucho que van a aprender.

En cuanto a los niños algo mayores, es fundamental que no les transmitamos nuestra propia preocupación por su vuelta al cole. Los pequeños muchas veces oyen cuando parece que no están escuchando. Cuando se juntan unos cuantos adultos y, mientras sus hijos juegan, comentan: "espero que la profesora de este año sea mejor que la del pasado", o "a ver si este año lo lleva mejor, que el curso pasado lo empezó fatal", o comparten los comentarios de los temibles grupos de WhatsApp del cole, los niños pueden estar oyendo esas conversaciones, lo cual posiblemente incremente su estrés y su perspectiva negativa sobre la vuelta a clase.

En cualquier caso, no podemos olvidar que la sobreprotección es muy negativa: no podemos echar a correr cada vez que nuestro hijo se enfrenta al mínimo contratiempo, para protegerlo entre algodones, si queremos que crezca sano y capaz. Así que ayudémosles a superar la vuelta al cole quitando importancia a las pequeñas dificultades y dando una impresión de normalidad, aunque sin dejar de estar atentos a que todo vaya bien. Es como cuando los llevamos al parque: tenemos que dejarlos jugar, pero sin dejar de echarles un ojo.

martes, 6 de septiembre de 2016

Menores y coma etílico: ¿Qué hacer?

Leemos en la prensa el caso de una madre de Massachussets que ha publicado en Facebook una foto de su propia hija, Ryleigh Payton, intubada tras un coma etílico, para alertar sobre el riesgo de la ingesta de alcohol entre los menores, que incluye un enlace a la página en la que la madre ha publicado su propio relato de lo sucedido, junto con fotos de su hija.

Pero el objetivo de la madre al publicarlo no es solamente alertar sobre los peligros del alcohol en menores, sino sobre la necesidad de que quienes están a su alrededor sepan qué hacer en estos casos. O, por lo menos, de que hagan algo En el caso de Ryleigh, al parecer, todas sus amigas, mejores de edad, al ver que empezaba a encontrarse realmente mal, en lugar de pedir ayuda, la dejaron y se fueron. Seguramente se asustarían por la posibilidad de que sus padres se enterasen de que estaban, como diríamos aquí, haciendo botellón. Fue una conocida quien inició la localización de la madre y llamó a Emergencias, lo cual seguramente salvó la vida de esa chica. Así pues, ha sido la propia madre quien ha pedido que su caso se sepa y se difunda para que los menores sepan qué hacer en un caso como el que nos ocupa.
Ryleigh Payton - Foto publicada por su madre

Estamos completamente de acuerdo en que es necesario que todo el mundo, pero especialmente los adolescentes y jóvenes, sepan qué hacer ante una intoxicación etílica grave. En primer lugar, deberíamos hablar con nuestros hijos y explicarles que, ante un riesgo real, la importancia de una bronca o un castigo es irrelevante, respecto a la importancia de salvar una vida. Y como padres, deberíamos ser conscientes de que si nuestros hijos actúan como deben en un caso similar, la bronca o el castigo pueden ser, no sólo irrelevantes, sino contraproducentes. Es mejor hablar con madurez y sentido común, hacer que entiendan los peligros del alcohol y la importancia de su respuesta, que ponerles un castigo, el cual la próxima vez podría hacerles guardar silencio o, como en el caso de las "amigas" de Ryleigh, hacer que se alejen del lugar y la persona afectada.

En cualquier caso, si nos encontrarmos un caso de intoxicación etílica, ya sean menores o mayores de edad, lo más importante es valorar el grado de consciencia del afectado, así como la frecuencia cardíaca y respiratoria. Si está consciente y en más o menos buenas condiciones, y respira con normalidad, tenemos que asegurarnos de que esa situación no empeora. A continuación conviene avisar a un familiar, aunque los adolescentes siempre se resistirán para evitar las broncas o castigos antes mencionados.

Si, por el contrario, el paciente está inconsciente o cerca de estarlo, la situación es mucho más seria. Si es necesario, hay que evitar traumatismos en el paciente, colocándolo tumbado de lado para que no se atragante con los vómitos. En estos casos llamaremos siempre a los servicios de emergencias, pues una persona inconsciente con intoxicación etílica grave puede entrar en estado de coma e incluso morir por una depresión respiratoria. Mientras llegan, comprobaremos que respira y, si es necesario, realizaremos las maniobras de RCP. Puede ser útil que los adolescentes y jóvenes tengan en el móvil una aplicación como "El ABC que salva vidas"  y estén familiarizados con ella, por si necesitan hacer una reanimación cardiopulmonar con ocasión de un coma etílico o en cualquier otra circunstancia.

Por tanto, es recomendable que hables con tus hijos sobre los peligros del alcohol y también sobre qué hacer si se encuentran en una situación similar a la comentada. Pero, sobre todo, que sean plenamente conscientes de que lo importante es hacer algo, nunca callárselo y alejarse. Y, si no saben qué hacer, muchas veces, la mejor forma de ayudar a un amigo es, simplemente, pedir ayuda.



miércoles, 31 de agosto de 2016

Niños con móvil: Y luego nos quejamos (y II)

Hace unos días, en la primera parte de "Niños con móvil: Y luego nos quejamos", contábamos una escena familiar en la que los niños jugaban mientras los padres miraban continuamente sus móviles y hablábamos de la importancia del ejemplo hacia los hijos.

Vamos a presentar ahora otra escena diferente, de la que también fuimos testigos hace unos meses: estamos tomando un café varias personas en una terraza un atardecer del pasado mayo. La terraza está en uno de los lados de una plaza peatonal, en un pueblo de unos 18.000 habitantes, cercano a Valladolid. Unas mesas más allá hay tres parejas tomando algo y charlando. En la mesa de al lado hay cinco niños, todos varones, a los que calculamos entre 8 y 10 años. Son los hijos de las tres parejas. Cada uno tiene su teléfono móvil y escribe constantemente. Aparentemente están utilizando alguna aplicación de mensajería instantánea (Whatsapp o similar). No hablan entre ellos, ni se miran siquiera. Sólo miran la pantalla y escriben.

Observo la escena durante unos minutos y comento a mis compañeros de tertulia: "Estos niños tendrían que estar dando patadas a una pelota, corriendo, montando en bici o en patinete... Tendrían que aprovechar para jugar, en vez de estar toda la tarde sentados, embobados cada uno con su móvil". Una de mis contertulias, que, además de madre de cuatro hijos es directora de un colegio de Primaria y habituada, por tanto, a tratar con niños y a observarlos, me responde de inmediato con un razonamiento que me parece muy apropiado: "Si los niños estuviesen jugando por la plaza, sus padres tendrían que estar echando un vistazo de vez en cuando, preocupándose de que tuvieran cuidado, que no molestaran a los demás, que no se hicieran daño, que no se acercaran a la carretera... Ahora los tienen a la vista y saben que no corren ningún peligro, así que pueden despreocuparse y tomarse el café tranquilamente."

Así que los niños protagonistas de esta escena han ganado en seguridad para ellos y tranquilidad para sus padres. Pero, ¿qué han perdido? El juego al aire libre contribuye positivamente al desarrollo del niño. En el plano físico, las mejoras en el desarrollo de su motricidad gruesa, su movilidad, la percepción de sus límites físicos y sus capacidades (y el intento de superarlos) se oponen al posible incremento del sedentarismo, la baja forma física y la posible obesidad futura de la que alertan algunos estudiosos del tema, por el uso abusivo de las pantallas. 

En cuando al aspecto psicológico, el juego en grupo fomenta la colaboración y la creatividad. Inventando o adaptando juegos los niños aprenden a establecer reglas, a respetarlas, a resolver conflictos, a escuchar, participar y llegar a acuerdos... Muchas aptitudes que más adelante, serán de incalculable valor en su vida adulta y que son muy cotizadas en diferentes empleos y profesiones. Esas capacidades de respeto a los demás y resolución de conflictos son también fundamentales en su vida afectiva y las necesitarán para enfrentarse a muchísimas situaciones cotidianas, tanto laborales como familiares y sociales.

Y ya que hablamos de la faceta social, la convivencia cara a cara, hablar en vivo, aprender a escuchar, ayuda a mejorar la expresión oral, a hacerse entender sin emoticonos y a comprender a los demás en directo, evitando malentendidos, pudiendo explicarse, corregirse y mejorar sus relaciones sociales y su capacidad de empatía.

No vamos a extendernos más sobre las ventajas del juego real sobre el uso, posiblemente abusivo, del teléfono móvil. Pero sí a hacer una reflexión sobre lo que algunos han dado en llamar las "pantallas niñera" o los "smartphones y tablets niñera": dejar a los niños "al cuidado" de un teléfono móvil o una tableta, de manera que ellos estén quietecitos en el sofá y nosotros más cómodos, mientras podemos dedicarnos a las tareas domésticas, terminar algún trabajo pendiente, leer, descansar o, simplemente, mirar nuestras redes sociales y charlar con los amigos a través de nuestro móvil. Es indudable que las "nuevas tecnologías" abren infinitas posibilidades a los chavales y que tienen que acostumbrarse a manejarlas. Pero es necesario controlar el tiempo y el uso concreto que de ellas hacen los niños. Hasta los 12 años su uso debería ser guiado por los padres o algún adulto cercano que evite, tanto el abuso como el acceso a contenidos inapropiados. Nuestra comodidad o tranquilidad, si una escena como la antes descrita se repite constantemente, tanto en casa como fuera de ella, puede estar contribuyendo a que los niños no se desarrollen ni maduren adecuadamente. El móvil puede ser un complemento, pero nunca un sustituto del juego al aire libre, de la experiencia directa ni de las relaciones humanas reales.

Es indudable que la sociedad ha cambiado y que actualmente no es fácil, sobre todo en entornos urbanos o en pueblos grandes, que los niños y niñas puedan salir a la calle a jugar libremente. Por eso debemos aprovechar esas ocasiones para enseñarles que, a veces, el mejor uso que pueden dar al móvil es dejarlo en casa.


jueves, 18 de agosto de 2016

Niños con móvil: Y luego nos quejamos (I)

Hace unos días estuvimos en un restaurante de comida rápida (hasta el propio Dr. Grande Covián reconocía llevar a su nieto de vez en cuando) un sábado a la hora de comer y presenciamos la siguiente escena: una familia formada por el padre y la madre, ambos de treinta y tantos, y dos niños, de unos cuatro y seis años estaban disfrutando sus menús. La madre no soltó el móvil de la mano prácticamente durante toda la comida y el padre lo dejaba sobre la mesa, pero lo consultaba constantemente y volvía a dejarlo. Los niños, además de comer, jugaban cada uno con su juguete, de esos que regalan con los menús infantiles.

De vez en cuando, los niños se dirigían a sus padres, preguntaban algo, querían enseñarles algo de sus juegos... Intentaban llamar su atención. Lo más que recibían era un monosílabo por respuesta que les daba el padre, sin apartar la vista de la pantalla. Uno de los niños se dirigió insistentemente a la madre, que acabó diciéndole: "No seas pesado". Durante todo el tiempo que estuvieron allí, los padres siguieron con sus móviles y los niños con sus juegos. Lo que no sabemos es si la autoestima de los niños habría mejorado en ese rato, pero muy probablemente no. 

Imagen de es.123rf.com
Esta escena no es, ni mucho menos, inusual. Este verano la hemos visto también en parques, playas, piscinas..., lugares y situaciones que podrían servir para una convivencia real entre padres e hijos. Y nos dio que pensar en el ejemplo que están dando esos padres a sus hijos, respecto a qué es más importante: jugar con ellos o atender al móvil. Los niños de esa edad no lo verbalizan, ni parecen darse cuenta, pero están interiorizando la forma de actuar de quienes suelen ser sus principales referentes en la primera etapa de la vida. Además, están observando constantemente a los adultos de su círculo más cercano y copiando consciente o inconscientemente las actitudes de las personas con quienes se sienten más unidos. Es un aspecto fundamental en su aprendizaje. Probablemente llegará un día en que esos niños tengan cada uno su móvil y no atiendan a sus padres cuando estos les pidan que hagan los deberes, que recojan su habitación, que ayuden a poner la mesa...

Por otra parte, está comprobado el uso excesivo del móvil que hacen muchos preadolescentes y adolescentes (y muchas personas no tan jóvenes). Mostrar a los niños pequeños que un smartphone es un aparato que hay que estar mirando constantemente e interactuando con él, más que con las personas, es una buena manera de acercarlos a esa actitud que puede terminar en una auténtica adicción.

Ya hemos dicho alguna vez en este blog que las tecnologías frecuentemente te acercan a quienes tienes lejos, pero te alejan de quienes tienes cerca. Recuerda, además, que la mejor educación es el ejemplo.

Clínica Panaderos - Área de Psicología

viernes, 29 de julio de 2016

Yo te leo, tú me lees...

En las entradas de verano siempre nos gusta escribir alguna con pautas útiles para las vacaciones. El año pasado, por ejemplo, escribimos "Cinco noes para disfrutar más las vacaciones", seguido de "Y cinco síes para disfrutar más las vacaciones".

Este verano no vamos a proponerte ninguna actividad que necesite pantallas, ni tecnología moderna, sino otra muy sencilla, pero muy importante para los niños
(con una edad recomendada de 1 a 10 años). Se trata simplemente de leer, pero no de que ellos lean un libro por obligación y tú leas otro para dar ejemplo, no. Se trata de leerles un libro a ellos y de que, si tienen edad suficiente y saben leer, de que ellos también te lean a ti. Y es una actividad que se puede iniciar ahora, en verano, cuando normalmente tenemos más tiempo libre, pero que puede hacerse extensiva a otras vacaciones, puentes, fines de semana, etc.

El objeto de esta entrada no es analizar la importancia de la lectura, por lo que no vamos a detenernos en ello. Sólo haremos dos afirmaciones: si los niños aprender a leer bien, les resultará más fácil estudiar, porque la lectura es una destreza básica para el éxito escolar. Y si disfrutan leyendo de pequeños, es mucho más fácil que sean buenos lectores cuando crezcan, lo cual les aportará madurez, cultura y una perspectiva más amplia de la vida. Pero en el proceso de adquisición de la afición a la lectura, el ejemplo es fundamental. Si ven a sus padres leyendo y tienen a mano libros adecuados a su edad, es más fácil que se acerquen a un libro sin que se convierta en una pelea o una obligación. Por el contrario, si nos pasamos los ratos en casa consultando el móvil, con el tablet sobre las piernas mientras vemos la tele, difícilmente podremos convencerlos de lo bueno que es leer.

Los niños deben acostumbrarse a vernos con libros en la mano desde que tienen pocos meses. Antes del año ya deberíamos leerles cuentos cortos, de esos con muchos colores y con páginas que pueden tocar: con diferentes texturas, formas, pegatinas, incluso con olores!!! Un poco más adelante, con pestañas móviles para que puedan manipularlos, o con figuras que permiten construir casas, castillos... La variedad es, afortunadamente, amplísima. Pero si, además de vernos leer y tener libros a su alcance, comparten con nosotros ratos de lectura, la experiencia será completamente distinta.

Biblioteca infantil. Imagen GFDL.
Cuando leemos cuentos a niños de 3-7 años, podemos permitirnos teatralizar la lectura: cambiar las voces según los personajes, hacer ruidos, pausas, interrumpir la lectura para preguntarles algo... En definitiva, hacer que el cuento tome vida y se sumerjan por un rato en una vivencia distinta, más completa de la historia que les estamos presentando. Y cuando ellos nos leen a nosotros, adoptan un papel similar, imitar distintas voces, enriquecer su expresión y compartirla con nosotros. Para ello, siempre habrá que escoger lecturas apropiadas a su nivel lector, de manera que su lectura no sea dificultosa y evitaremos corregir los posibles errores, siempre que no afecten a la compresión general de la historia. Además, así podremos detectar su nivel de lectura para ver si va evolucionando como debería, o necesita algún tipo de refuerzo (más adelante, ahora no es el momento).

En definitiva, la actividad que te proponemos para estas vacaciones es un rato de lectura en voz alta con niños (hijos, sobrinos...). Tú les lees un rato y, si ya saben leer, ellos pueden leerte otro. Una buena hora sería después de la cena. Es condición imprescindible apagar los móviles, tabletas, ordenadores, videoconsolas... Evitad toda distracción para dedicaros solamente a disfrutar de la lectura. El único aparato eléctrico que se permitiría sería una linterna para alumbrar las páginas del libro, por si la necesitas.

Imagínate bajar con los niños a la playa, con un buen cuento de piratas u otras historias con el mar como escenario y leérselo a la luz de la linterna, cuidando la puesta en escena y todos tus recursos expresivos. O una buena historia de misterio en un claro del bosque o en la montaña... Ten cuidado de que el cuento sea adecuado a la edad y de que los más pequeños no se asusten. Se trata de que disfruten, de que vivan una experiencia que para ellos (y también para ti) será inolvidable.

Clínica Panaderos - Área de Psicología

jueves, 14 de julio de 2016

Este verano, a cazar tigres!!!

Uno de los fastidios del verano son los mosquitos. Además, en diversas partes del mundo transmiten enfermedades como el zika, la chikungunya, el dengue o la fiebre amarilla. Son importantes los llamados "Aedes urbanos", término que incluye al mosquito tigre (Aedes albopictus) y el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegyti), que también transmite el zika. Este último no vive en España (al menos, que se sepa), pero el mosquito tigre sí. 
Mosquito tigre hembra. Imagen del CDC

El mosquito tigre es un mosquito invasor que, procedente del sudeste asiático, se ha ido extendiendo principalmente por la costa mediterránea.Es pequeño y negro con rayas blancas y una sola raya blanca en cabeza y tórax. Sus hábitos son principalmente diurnos y vuela a baja altura. De momento, no se han observado casos de transmisión de enfermedades en España, pero el aumento de su población y su extensión hacen pensar a los científicos que esto pueda cambiar, pues se ha demostrado que puede ser vector del dengue y la chikungunya, y teóricamente podría transmitir otras enfermedades de animales a humanos.

En cuanto al Aedes aegypti, es muy conocido actualmente por ser vector del zika. Siendo de la misma familia que el mosquito tigre, los científicos se plantean la posibilidad de que éste transmitiera del zika, si picase en primer lugar a una persona infectada y posteriormente a otra sana. En todo caso, los especialistas abogan por el control de la población y distribución del mosquito tigre en España, así como para detectar la posible llegada del mosquito de la fiebre amarilla. 

App de Mosquito Alert
Para ello, la plataforma Mosquito Alert (con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el impulso de la Obra Social "la Caixa") pone a nuestra disposición la aplicación del mismo nombre. Con ella, podemos colaborar enviando datos de posibles lugares de cría, localización, fotos de ejemplares que hayamos cazado, etc. Compartiendo estos datos con los científicos responsables del proyecto, podemos ayudar a que tracen con más precisión el mapa de distribución del mosquito tigre, lo que permitiría, en caso necesario, implementar programas epidemiológicos, así como programas de concienciación, seguimiento y control.

Para recopilar y enviar los datos, contamos con una app para smartphones y tablets, disponible tanto para iOS como para Android. La versión de Android, que se llama Mosquito Alert, requiere una versión de sistema operativo 1.6 o superior, ocupa 3,5 Mb y puedes descargarla en este enlace

En cuanto a la versión para iOS, bajo el nombre Tigatrapp, es compatible con iPhone, iPad e iPod Touch, requiere iOS 7 o posterior y ocupa 3,4 Mb. Puedes descargarla pulsando aquí.

Y, si quieres atrapar muchos mosquitos, puedes fabricarte una trampa casera como las de estas imágenes. Podrás verte libre de sus molestas picaduras y, además, identificarlos para enviar los datos al proyecto Mosquito Alert.

Así que si quieres ayudar a los científicos a mejorar nuestra salud, este verano... Atrapa el tigre!!!